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Declaración
de Cancún
Los
Ministros responsables del Medio Ambiente y los representantes de
Brasil, China, Costa Rica, Colombia, Ecuador, India, Indonesia,
Kenia, México, Perú, Sudáfrica y Venezuela, reunidos en Cancún,
México, el 18 de febrero de 2002:
Reafirmando
que los Estados tienen derechos soberanos sobre sus propios
recursos biológicos, de conformidad con lo estipulado por el
Convenio sobre la Diversidad Biológica y nuestro compromiso con
el cumplimiento de sus objetivos, en especial los artículos 8(j),
15, 16 y 19;
Destacando
la necesidad de guiar nuestras acciones con base en una nueva ética,
en la que prevalezca la equidad en las relaciones entre países,
entre hombres y mujeres, y actitudes responsables que garanticen
la conservación y aprovechamiento sostenible de la diversidad
biológica, tomando en cuenta el principio de precaución;
Reconociendo
nuestro importante patrimonio natural, que representa alrededor
del 70% de la diversidad biológica del planeta, asociado a
nuestra riqueza y diversidad cultural, y que se debe preservar y
aprovechar de manera sustentable;
Destacando
que los recursos de la diversidad biológica, así como los
servicios ambientales que dependen de ella, tienen un enorme valor
estratégico, económico y social, y ofrecen oportunidades de
desarrollo para nuestros pueblos y para la comunidad
internacional;
Reconociendo
la necesidad urgente de desarrollar los recursos humanos, las
capacidades institucionales, el marco legal adecuado y las políticas
públicas que permitan a nuestros países participar activamente
en la nueva economía asociada a la utilización de la diversidad
biológica, los recursos genéticos y la biotecnología;
Subrayando
la importancia del conocimiento tradicional de las comunidades indígenas
y locales para la conservación de la diversidad biológica, el
desarrollo del conocimiento y el uso sostenible de sus
componentes;
Expresando
nuestra preocupación por las limitaciones de los distintos
instrumentos internacionales para proteger eficazmente los legítimos
intereses de los países de origen de la biodiversidad, y
Reafirmando
nuestra voluntad de participar activamente en las discusiones de
asuntos relacionados con la diversidad biológica en el seno de la
Organización Mundial de Comercio (OMC) y de la Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), así como en otros
foros regionales e internacionales.
Reconociendo
que los países megadiversos, especialmente en las zonas
tropicales y subtropicales, poseen ecosistemas diversos y de gran
fragilidad, lo que los hace vulnerables y sujetos a grandes
impactos en su biodiversidad.
Decidimos:
1. Establecer el
“Grupo de Países Megadiversos Afines” como un mecanismo de
consulta y cooperación para promover nuestros intereses y
prioridades relacionados con la conservación y el uso sostenible
de la diversidad biológica, con los siguientes objetivos:
a.
Presentar posiciones comunes en los foros internacionales
relacionados con la diversidad biológica;
b.
Promover la conservación in situ y ex situ de la diversidad
biológica en los países de origen y el desarrollo de proyectos
conjuntos de investigación y para realizar inventarios de sus
recursos, así como para invertir en el desarrollo y aplicación
de tecnologías endógenas en apoyo a la conservación misma y
de actividades económicas sostenibles a nivel local;
c. Procurar
que los bienes, servicios y beneficios provenientes de la
conservación y aprovechamiento sostenible de la diversidad biológica
sirvan de sustento al desarrollo de nuestros pueblos para, entre
otros propósitos, alcanzar la seguridad alimentaria, superar
los problemas de salud que nos afectan y preservar nuestra
integridad cultural;
d.
Explorar conjuntamente vías para intercambiar información y
armonizar nuestras respectivas legislaciones nacionales para la
protección de la diversidad biológica, incluyendo los
conocimientos asociados, así como para el acceso a recursos
biológicos y genéticos y el reparto de beneficios derivados de
su utilización;
e.
Establecer marcos regulatorios que generen incentivos para la
conservación y el uso sustentable de los recursos biológicos,
tomando en consideración esfuerzos e iniciativas subregionales
existentes;
f. Generar
una mayor cooperación científica, técnica y biotecnológica,
incluyendo el intercambio de expertos, la formación de recursos
humanos y el desarrollo de capacidades institucionales para la
investigación que sirvan para la valoración de bienes y
servicios provenientes de la diversidad biológica y el
desarrollo de la biotecnología, con la debida evaluación de
riesgo y el principio de precaución en aquellos casos donde se
requiera;
g. Crear
un sistema de información sobre la diversidad biológica que
incluya a los centros de investigación, experiencias
nacionales, convenios y proyectos en curso, así como fuentes de
financiamiento para proyectos y cualquier otra información
relevante para los fines de cooperación aquí establecidos,
como un elemento clave para generar oportunidades y alianzas
estratégicas;
h.
Impulsar el desarrollo de un régimen internacional que promueva
y salvaguarde efectivamente la distribución justa y equitativa
de los beneficios derivados del uso de la diversidad biológica
y de sus componentes. Dicho régimen deberá contemplar, inter
alia, los siguientes elementos: la certificación de la legal
procedencia del material biológico, el consentimiento
fundamentado previo y términos mutuamente acordados de
transferencia de material genético, como requisitos para la
solicitud y el otorgamiento de patentes, en estricto apego a las
condiciones de acceso otorgadas por los países de origen de ese
material;
i. Desarrollar
proyectos estratégicos y acuerdos bilaterales, regionales e
internacionales, en el marco de una cooperación sur-sur más
fuerte, para la conservación y uso sostenible de la diversidad
biológica y de los recursos genéticos;
j. Explorar
la conveniencia y viabilidad de crear un fondo con aportaciones
voluntarias de los países megadiversos, instituciones
financieras y agencias internacionales, fundaciones y la
iniciativa privada para dar un mayor alcance a los proyectos de
cooperación que se deriven de lo convenido, en beneficio común;
igualmente, debemos identificar, como grupo, fuentes de
financiamiento propias y multilaterales para iniciar proyectos
conjuntos, como prioritarios señalamos los relativos al
intercambio de información y a la cooperación científica,
entre otros;
k. Impulsar
acciones con otros países, con la iniciativa privada y grupos
interesados, a fin de que, en un espíritu de cooperación y en
beneficio mutuo, demuestren su responsabilidad con el adecuado
manejo del capital natural de los países megadiversos, y
contribuyan en forma práctica a los objetivos de conservación,
aprovechamiento sostenible y distribución de beneficios
contenidos en los principios de Río y en el Convenio sobre
Diversidad Biológica;
l. Fortalecer
el desarrollo de los conocimientos tradicionales mediante el
establecimiento de políticas públicas y financiamiento para
las comunidades indígenas y locales, a fin de que puedan
convertir sus innovaciones en proyectos comerciales viables,
siempre que así lo consideren conveniente, con beneficios
directos para ellas, haciendo uso, en los casos que fuera
posible, de elementos de propiedad intelectual, como las marcas
comerciales y las denominaciones de origen;
m. Promover
el desarrollo de un régimen sui generis de protección de los
conocimientos tradicionales, basado en instrumentos y mecanismos
de distinta naturaleza;
n. Promover
que los actuales sistemas de propiedad intelectual tomen en
cuenta los conocimientos tradicionales asociados a la diversidad
biológica en la evaluación de las solicitudes de patentes y
otros derechos relacionados, y
o. Combatir
conjuntamente la apropiación indebida o ilegítima de recursos
genéticos, mediante el intercambio de información sobre el
comportamiento negativo de instituciones académicas o privadas
y el desarrollo de mecanismos que permitan controlar el destino
de los recursos genéticos de los países de origen.
2. Exhortamos a
los países que aún no lo han hecho a que formen parte del
Convenio sobre Diversidad Biológica, del Protocolo de Cartagena
sobre la Seguridad de la Biotecnología y del Protocolo de Kioto
sobre Cambio Climático.
3. Convenimos
reunirnos periódicamente, tanto a nivel ministerial como de
expertos, y decidimos que a partir de cada Reunión Ministerial
anual, el país huésped adopte el papel de Secretario del grupo,
asegure su continuidad, el desarrollo de la cooperación entre
nuestros países y el logro de los acuerdos y objetivos aquí
planteados por nosotros.
Finalmente,
manifestamos nuestro aprecio y reconocimiento al pueblo y al
Gobierno de México por haber convocado a este primer encuentro y
por las facilidades otorgadas para su realización. |