COMUNICADO
MINISTERIAL
|
| 1. |
Nosotros, los ministros de salud y medio
ambiente de las Américas procediendo en consecuencia con el compromiso
alcanzado durante la Cumbre de las Américas celebrada en la ciudad de
Quebec en abril de 2001, reconocemos los diferentes niveles y patrones de
desarrollo de nuestros países, su diversidad cultural y la diversidad de
los ecosistemas dentro del hemisferio. Somos conscientes de la relación
existente entre el medio ambiente y factores socioeconómicos tales como
la pobreza, las viviendas insalubres, las pautas de producción y de
consumo insostenibles, las desigualdades en la distribución de la riqueza
y el peso de la deuda y su impacto sobre la salud. Particularmente notamos
el efecto extremadamente negativo que tiene el terrorismo sobre la vida
humana, la salud humana y el medio ambiente y rechazamos el terrorismo en
todas sus formas. Si bien se ha logrado progreso en el intento de resolver
los problemas de salud y medio ambiente de la región, desafíos económicos,
sociales y diversos otros desafíos, tales como la falta de
infraestructura y planificación urbana y rural adecuadas, contribuyen a
la persistencia de ciertas enfermedades tales como la diarrea y las
enfermedades respiratorias. Además, las enfermedades crónicas y agudas
pueden surgir por la exposición inapropiada a agentes químicos y por los
otros aspectos negativos del desarrollo. La carga de la degradación
ambiental sobre la salud afecta a la generación actual y puede
intensificar su impacto sobre las generaciones futuras. En particular,
afectan más a las poblaciones más vulnerables como son los niños, los
adultos mayores y las mujeres así como los grupos menos protegidos tales
como las poblaciones indígenas, poblaciones rurales y los más pobres.
Expresamos una grave preocupación por esta situación y reconocemos la
necesidad de focalizar nuestros esfuerzos hacia objetivos comunes al
interior de los países y regionalmente, de manera que abran amplias
oportunidades de igualdad para un desarrollo sostenible en toda la región
a fin de lograr mejores condiciones de salud y mejorar el nivel de vida
para nuestros pueblos. |
| 2. |
Damos las gracias al Gobierno de Canadá,
el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA - ORAN,
PNUMA - ORPALC) y a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por
su participación activa y su pericia técnica en la preparación y la
organización de esta reunión. |
|
Estableciendo
direcciones futuras para la salud y el medio ambiente en las Américas
|
| 3. |
Reafirmamos nuestros compromisos
alcanzados durante la Conferencia Panamericana sobre Salud y Medio
Ambiente en el Desarrollo Humano Sostenible, celebrada en Washington D.C.,
en 1995, que produjo la Carta Panamericana sobre Salud y Medio Ambiente en
el Desarrollo Sostenible y el Plan Regional de Acción. Hemos tomado en
cuenta, con el fin de cumplir plenamente esos compromisos, la urgente
necesidad de afianzar planes de acción de conformidad con
responsabilidades comunes pero diferenciadas tal como se establece en el
Principio 7 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo de 1992. Los países deberían intentar movilizar más recursos
para su implementación y seguimiento. |
| 4. |
Reconocemos que la acción comienza en
nuestros países, donde nos comprometemos a trabajar en cooperación con
todos los niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil,
alentando una mayor participación comunitaria. Cada país tiene la
responsabilidad primaria de adoptar decisiones y de invertir en salud y la
calidad del medio ambiente, reconociendo la interdependencia de los
ecosistemas de toda la región. Esas inversiones son una precondición crítica
para reducir las desigualdades y aliviar la pobreza llevando finalmente a
mejorar la calidad de la vida y la justicia social dentro del contexto del
desarrollo sostenible para todos los pueblos de las Américas. |
| 5. |
Reconocemos la necesidad de fortalecer más
y consolidar la coordinación entre los ministerios encargados de salud y
del medio ambiente. Además, el construir puentes entre los sectores de
salud y el medio ambiente así como de éstos con otros sectores de
gobierno es una parte vital de la ayuda para asegurar que la salud y el
bienestar se vean crecientemente reconocidos y traducidos sistemáticamente
en políticas y programas nacionales. Estamos comprometidos a mejorar las
comunicaciones, avanzar en la colaboración, y poner en ejecución medidas
internas comunes en salud humana y medio ambiente, construyendo sobre la
base de los planes de acción y las estrategias ya establecidos o por
aprobarse. Estos esfuerzos pueden contribuir a nuestro objetivo común de
promover el desarrollo sostenible en la región. |
| 6. |
Reconocemos el progreso significativo en
el mejoramiento de la salud humana y el medio ambiente en la región desde
la aprobación de la Carta Panamericana y el Plan Regional de Acción. Con
una mejor comprensión de las oportunidades y desafíos, subrayamos el
valor, la importancia y la necesidad de que los sectores de la salud y del
medio ambiente trabajen más de cerca en la definición de los problemas,
la identificación de las soluciones y en la instrumentación de
iniciativas conjuntas con la participación del sector público y el
sector privado así como de la sociedad civil. En este sentido, instamos a
la OEA, la OPS, el PNUMA, el BID y otras organizaciones pertinentes a que
continúen tomando medidas para integrar oficialmente los asuntos de salud
y medio ambiente en sus respectivos programas de trabajo y refuercen la
cooperación interinstitucional de modo que sea parte de su modus
operandi. |
| 7. |
Estamos de acuerdo en la necesidad de
considerar un proceso de seguimiento que ayude a cada país a promover, a
nivel nacional y regional, nuestro trabajo en la prevención y mitigación
de las amenazas ambientales a la salud humana. Con este espíritu,
acordamos reunirnos regularmente antes de la Cumbre de las Américas para
fijar direcciones y evaluar el progreso. A este respecto, acordamos la
formación de un Grupo de Tarea compuesto por países de las diversas
regiones de las Américas, para que propongan un proceso de seguimiento
que no duplique los esfuerzos de las organizaciones internacionales y
regionales existentes. También acordamos que este grupo de tarea
aproveche los foros existentes - tales como los Consejos Ministeriales de
la OPS, las Oficinas Regionales del PNUMA, así como otras organizaciones
internacionales, regionales y subregionales pertinentes - a objeto de
mantener el impulso en la realización de nuestros objetivos. Además,
notamos el papel fundamental de la OEA y el BID en este asunto vital e
instamos a que continúen participando en estos esfuerzos, y continúen
también dando su apoyo a las estrategias y programas que los países
miembros tienen en relación al desarrollo sostenible en el hemisferio. |
|
Temas de
preocupación común y metas compartidas
|
| 8. |
Si bien reconocemos la existencia de
diferencias entre nuestros países, también nos damos cuenta de que
tenemos muchas preocupaciones comunes en cuanto a las amenazas para el
medio ambiente y la salud humana y reconocemos que estas preocupaciones
pueden ser abordadas de manera más eficaz cuando definimos y perseguimos
metas comunes. En el espíritu de proteger nuestros ecosistemas como
proveedores de servicios para el desarrollo, acordamos que las siguientes
áreas de prioridad exigen una acción concertada en toda la región a fin
de proteger la salud y el medio ambiente:
- Manejo integral de los recursos hídricos,
incluida la contaminación del agua y saneamiento básico;
- Calidad del aire;
- Implicaciones de los desastres
naturales y causados por la actividad humana;
- El manejo racional de sustancias químicas;
- Impactos potenciales sobre la salud
derivados de la variabilidad del clima y el cambio climático,
particularmente con respecto a los pequeños estados insulares en
desarrollo;
- Salud de los trabajadores incluyendo
los efectos perjudiciales del SIDA/VIH sobre la productividad;
- Seguridad y protección de los
alimentos; y
- Ética del desarrollo sostenible desde
la perspectiva de salud y medio ambiente.
|
| 9. |
Como metas iniciales, acordamos considerar
trabajar por:
- Avanzar hacia las metas para 2015 y
2025 de la Visión 21 del Consejo de Colaboración del Abastecimiento
de Agua Potable y el Saneamiento Ambiental hacia la cobertura y la
higiene universal; y adoptar las metas de la Cumbre del Milenio
relacionadas con el agua y desarrollar y emplear tecnologías prácticas
relacionadas con el agua y el saneamiento.
- Prevenir y reducir la contaminación
del agua de fuentes urbanas, industriales y agrícolas a través del
manejo integral de los recursos hídricos y mediante esfuerzos por
cumplir con los compromisos alcanzados en la Declaración de Montreal
de 2001 sobre el Programa de Acción Mundial para la Protección del
Medio Marino frente a las Actividades Realizadas en Tierra (PAM).
- Realizar una evaluación económica y
técnica de los sistemas de alcantarillado y depuración de las aguas
en la región, que incluya un análisis comparativo de las mejores y
financieramente más accesibles prácticas en la aplicación de
instrumentos (económicos, legales, de políticas) y la valoración de
los beneficios para la salud con el objeto de promover pleno acceso a
servicios e internalizar progresivamente los costos en una forma justa
y equitativa.
- Investigar y emplear las mejores prácticas
para mejorar la eliminación de desechos sólidos (incluyendo los
desechos biomédicos)
- Cumplir con nuestro compromiso de
eliminar gradualmente el plomo en la gasolina e impulsar este trabajo
mediante la elaboración de estrategias nacionales para la eliminación
gradual del plomo de otras fuentes.
- Elaborar planes de acción nacionales
para reducir las emisiones atmosféricas provenientes del transporte
incluyendo medidas destinadas a disminuir el azufre en la gasolina y
el diésel.
- Elaborar estrategias para mejorar la
calidad del aire en los espacios cerrados de los hogares, los lugares
de trabajo y en las instalaciones públicas.
- Poner en vigor el Convenio de
Estocolmo, centrando la atención sobre el desarrollo de inventarios
de COP y en particular reducir la dependencia del DDT y buscar
alternativas a éste.
- Crear registros de emisiones y
transferencias de contaminantes, como una herramienta para manejar la
exposición a las liberaciones de productos químicos.
- Elaborar planes de prevención,
preparación y respuesta en los casos de emergencias y desastres a fin
de reducir la vulnerabilidad de las poblaciones.
- Emprender iniciativas de investigación
científica destinadas a mejorar nuestra comprensión de los efectos
sobre la salud y el medio ambiente de la variabilidad del clima,
incluyendo las enfermedades transmitidas por vectores, y del cambio
climático.
- Intensificar los esfuerzos del PNUMA,
PNUD, OPS, CEPAL, en la formulación de una propuesta regional sobre
la ética del desarrollo sostenible que se deberá presentar a la
Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible.
|
|
Desarrollando y
compartiendo nuestras capacidades para responder a las amenazas para la
salud humana y el medio ambiente
|
| 10. |
Reconocemos que el conocimiento científico
y el saber tradicional pertinente son el fundamento de una acción eficaz
para enfrentar las amenazas a la salud humana y el medio ambiente. Una de
las más altas prioridades de nuestra agenda es el compromiso de ampliar y
mejorar nuestra comprensión respecto a los vínculos entre la salud y el
medio ambiente; así como mejorar la disponibilidad, la comprensión y el
uso de la información a escala regional, nacional y comunitaria, incluido
el conocimiento tradicional y local pertinente. Con el fin de promover el
desarrollo de esta capacidad en la región:
- Acordamos mejorar nuestra vigilancia y
seguimiento de la salud de las poblaciones y de los ecosistemas.
- Acordamos apoyar la elaboración, por
medio de la formación de capacidad, de evaluaciones integradas de la
salud y el medio ambiente de la región, basándonos en el
conocimiento existente y reconociendo que la capacidad de realizar
evaluaciones científicas es clave para la adopción de decisiones y
la creación de consensos en torno a acciones regionales y nacionales.
- Acordamos desarrollar más, armonizar,
cuando sea apropiado, emplear indicadores para informar a los
encargados de adoptar decisiones relativas a la gestión del medio
ambiente y la salud, así como en materia de política pública
nacional, tanto dentro de cada país como a nivel del hemisferio,
sobre el estado de cosas actual y el progreso alcanzado. A manera de
primer paso, trabajaríamos juntos con la finalidad de elaborar un
conjunto de indicadores relativos a la salud de los niños y sobre el
medio ambiente y la calidad del agua.
- Acordamos ampliar los intercambios y
la difusión del conocimiento mediante todos los mecanismos posibles
incluyendo conferencias y otros foros.
- Acordamos examinar la capacidad de
nuestras instituciones pannacionales a fin de determinar sus
habilidades para asesorar a las naciones y examinar las capacidades de
países individuales para acceder, comprender y emplear el
conocimiento con el fin de abordar los problemas comunes y singulares
que existen en cada país y en la región en su conjunto.
- Acordamos explorar y recomendar medios
para mejorar las maneras de compartir e intercambiar información para
la acción y sobre las mejores prácticas, con énfasis en la tecnología
de la información y de las comunicaciones.
- Acordamos cooperar en programas de
capacitación y desarrollo en la región en su conjunto porque para la
investigación, el análisis y las actividades de difusión necesarias
es fundamental contar con recursos humanos capacitados.
- Estamos de acuerdo en que uno de los
mecanismos más eficaces para avanzar en las metas de mejorar tanto la
salud como el medio ambiente es que la población comprenda los vínculos
existentes y las medidas necesarias. Por lo tanto, acordamos mantener
programas de educación pública y concientización del público,
particularmente en lo que tiene que ver con alentar el cumplimiento y
aplicación de las leyes y reglamentos.
|
|
Mensajes para la
Cumbre Mundial Sobre Desarrollo Sostenible
|
| 11. |
Renovamos nuestra determinación de
cumplir los compromisos aprobados en la CNUMAD, la Declaración de Río y
el Programa 21, en particular del Capítulo 6, "Protección y fomento
de la salud humana". |
| 12. |
Subrayamos la necesidad de establecer un
diálogo que conduzca a la creación de una ética del desarrollo
sostenible. |
| 13. |
Reconocemos, como ministros de salud y de
medio ambiente, la relación entre pobreza, calidad ambiental y salud
humana. Reconocemos el importante proceso de preparación que está realizándose
actualmente con antelación a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sostenible (CMDS) que se celebrará en Johanesburgo, Sudáfrica en agosto
y septiembre de 2002. Subrayamos la importancia de las inversiones en
salud como un componente clave para lograr el desarrollo sostenible en
cada país, en el hemisferio y el mundo. |
| 14. |
Reconocemos que el manejo integral de los
recursos hídricos es un asunto de especial importancia en la relación
entre salud y medio ambiente y subrayamos la importancia de establecer los
mecanismos económicos y financieros para mejorar nuestra capacidad de
asegurar la cantidad, suministro y calidad de los recursos hídricos. |
| 15. |
Instamos:
- a los líderes de la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible a que reconozcan de manera explícita la
necesidad de hacer que la integración de medidas prácticas y
planteamientos a la salud humana y el medio ambiente sean un foco de
atención del desarrollo gracias a la construcción de puentes más
fuertes entre los ministerios encargados de salud y de medio ambiente
nacionales y de éstos con otros ministerios. Esto puede lograrse
mediante una mejora de las comunicaciones, una colaboración
fortalecida y la elaboración de agendas compartidas;
- más específicamente, a los líderes
en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible a que le den una alta
prioridad a la protección de las poblaciones vulnerables,
especialmente de los niños, por cuanto ellos representan nuestro
futuro;
- a las instituciones de cooperación técnica
y financiera a movilizar especialistas y recursos para apoyar la
elaboración e implementación de programas y políticas dirigidas a
las poblaciones vulnerables.
|
| 16. |
Anhelamos comunicar los resultados de
nuestros esfuerzos. Instamos a los líderes presentes en la Conferencia
Mundial sobre Desarrollo Sostenible a conseguir que la formación de
capacidad, el intercambio de información y mejores prácticas se
convierta en una prioridad. Recordamos y apoyamos la reafirmación de los
siguientes principios y compromisos hechos en la Plataforma de Acción de
Río de Janeiro hacia Johannesburgo, del 23-24 de octubre de 2001. |
|
Mensajes finales
|
| 17. |
Ponemos énfasis sobre el importante papel
de la sociedad civil y de otros interesados en la conformación de las
acciones nacionales y regionales para prevenir y mitigar las amenazas para
la salud humana y el medio ambiente. Nos comprometemos a asegurar que la
sociedad civil y otros interesados estén apropiadamente involucrados en
el desarrollo e implementación de las estrategias nacionales. |
| 18. |
Reconocemos la importancia de los
esfuerzos internacionales actuales para movilizar y administrar mejor los
recursos financieros para promover el desarrollo sostenible. Instamos a
los líderes a que participen en la Conferencia Internacional de las NU
sobre Financiamiento para el Desarrollo (FpD) que debe de celebrarse en
Monterrey, México, del 18 al 22 de marzo de 2002, a que se pongan de
acuerdo sobre un camino para avanzar en el financiamiento de un desarrollo
que sea sostenible y cumpla con las metas pertinentes de salud y medio
ambiente del Programa 21 y hagan hincapié sobre el financiamiento del
manejo integral de los recursos hídricos. |
| 19. |
Esta Reunión de Ministros de Salud y de
Medio Ambiente de las Américas nos ha brindado la oportunidad de
establecer una agenda hemisférica que refleja nuestras preocupaciones
comunes. Estamos dispuestos a impulsar acciones de esta agenda que nos
permitan, en un marco de integración estratégica regional, contribuir al
mejoramiento de la calidad de vida de nuestros pueblos en el camino hacia
el desarrollo sostenible de toda la región. |
|