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Declaración de Johannesburgo
sobre el Desarrollo Sostenible
La Cumbre Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible,
Habiéndose reunido
en Johannesburgo (Sudáfrica) del 26 de agosto al 4 de
septiembre de 2002,
1. Aprueba
la Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo
Sostenible, que figura en el anexo a la presente resolución;
2. Recomienda
a la Asamblea General que haga suya la Declaración de
Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible que ha aprobado la
Cumbre.
Desde nuestro origen hasta el futuro
1. Nosotros, los
representantes de los pueblos del mundo, reunidos en la Cumbre
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo
(Sudáfrica) del 2 al 4 de septiembre de 2002, reafirmamos
nuestro compromiso en pro del desarrollo sostenible.
2. Nos comprometemos a
construir una sociedad mundial humanitaria y equitativa y
generosa, consciente de la necesidad de respetar la dignidad de
todos los seres humanos.
3. Al comienzo de la
Cumbre, los niños del mundo, con palabras sencillas y claras,
nos han dicho que el futuro les pertenece y nos han desafiado a
que actuemos de manera tal que ellos puedan heredar un mundo
libre de las indignidades y los ultrajes que engendran la
pobreza, la degradación ambiental y el desarrollo insostenible.
4. Como parte de nuestra
respuesta a esos niños, que representan nuestro futuro común,
todos nosotros, venidos de todos los rincones de la tierra,
condicionados por distintas experiencias de la vida, nos hemos
unido, profundamente convencidos de que es urgente la necesidad
de crear un mundo nuevo y mejor donde haya esperanza.
5. Por consiguiente,
asumimos la responsabilidad colectiva de promover y fortalecer,
en los planos local, nacional, regional y mundial, el desarrollo
económico, desarrollo social y la protección ambiental,
pilares interdependientes y sinérgicos del desarrollo
sostenible.
6. Desde este
continente, cuna de la humanidad, proclamamos, por medio del
Plan de Aplicación de las Decisiones de la Cumbre Mundial sobre
el Desarrollo Sostenible y la presente Declaración, nuestra
responsabilidad hacia nuestros semejantes, hacia las
generaciones futuras y hacia todos los seres vivientes.
7. Reconociendo que la
humanidad se encuentra en una encrucijada, nos hemos unido
resueltos a responder de manera positiva a la necesidad de
formular un plan práctico y concreto que nos permita erradicar
la pobreza y promover el desarrollo humano.
De Estocolmo a Río de Janeiro a
Johannesburgo
8. Hace 30 años,
en Estocolmo, nos pusimos de acuerdo sobre en que era apremiante
la necesidad de abordar el problema del deterioro ambiental.
Hace 10 años, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro,
convinimos en que la protección del medio ambiente, el
desarrollo social y el desarrollo económico eran fundamentales
para lograr el desarrollo sostenible basado en los principios de
Río. Para alcanzar este objetivo, aprobamos un programa de
alcance mundial titulado "Programa 21"
y la Declaración de Río sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, a los cuales reafirmamos hoy nuestra
adhesión. La Conferencia de Río constituyó un hito importante
que permitió establecer un nuevo plan de acción para el
desarrollo sostenible.
9. En el intervalo
entre la Conferencia de Río y la de Johannesburgo, las naciones
del mundo se han reunido en varias grandes conferencias bajo los
auspicios de las Naciones Unidas, entre ellas la Conferencia
Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo
y la Conferencia Ministerial de Doha.
Estas conferencias definieron para el mundo una amplia visión
del futuro de la humanidad.
10. Nos congratulamos de
que en la Cumbre de Johannesburgo se hayan congregado pueblos
tan diversos para expresar sus opiniones en una búsqueda
constructiva del camino común hacia un mundo en que se respete
y se ponga en práctica el concepto del desarrollo sostenible.
La Cumbre de Johannesburgo ha confirmado asimismo el importante
progreso realizado hacia la consecución de un consenso mundial
y de una alianza entre todos los pueblos del planeta.
Los grandes problemas que debemos
resolver
11. Reconocemos que la
erradicación de la pobreza, la modificación de pautas
insostenibles de producción y consumo y la protección y
ordenación de la base de recursos naturales para el desarrollo
social y económico son objetivos primordiales y requisitos
fundamentales de un desarrollo sostenible.
12. La profunda fisura
que divide a la sociedad humana entre ricos y pobres, así como
el abismo cada vez mayor que separa al mundo desarrollado del
mundo en desarrollo, representan una grave amenaza a la
prosperidad, seguridad y estabilidad mundiales.
13. El medio ambiente
mundial sigue deteriorándose. Continúa la pérdida de
biodiversidad; siguen agotándose las poblaciones de peces; la
desertificación avanza cobrándose cada vez más tierras
fértiles; ya se hacen evidentes los efectos adversos del cambio
del clima; los desastres naturales son más frecuentes y más
devastadores, y los países en desarrollo se han vuelto más
vulnerables, en tanto que la contaminación del aire, el agua y
los mares sigue privando a millones de seres humanos de una vida
digna.
14. La globalización ha
agregado una nueva dimensión a estos problemas. La rápida
integración de los mercados, la movilidad del capital y los
apreciables aumentos en las corrientes de inversión en todo el
mundo han creado nuevos problemas, pero también nuevas
oportunidades para la consecución del desarrollo sostenible.
Pero los beneficios y costos de la globalización no se
distribuyen de forma pareja y a los países en desarrollo les
resulta especialmente difícil responder a este reto.
15. Corremos el
riesgo de que estas disparidades mundiales se vuelvan
permanentes y, si no actuamos de manera
que cambiemos radicalmente sus vidas, los pobres del mundo
pueden perder la fe en sus representantes y en los sistemas
democráticos que nos hemos comprometido a defender, y empezar a
pensar que sus representantes no hacen más que promesas vanas.
Nuestro compromiso con el desarrollo
sostenible
16. Estamos resueltos a
velar por que nuestra rica diversidad, fuente de nuestra fuerza
colectiva, sea utilizada en una alianza constructiva para el
cambio y para la consecución del objetivo común del desarrollo
sostenible.
17. Reconociendo la
importancia de promover la solidaridad humana, hacemos un
llamamiento para que se fomenten el diálogo y la cooperación
mutua entre las civilizaciones y los pueblos del mundo,
independientemente de consideraciones de raza, discapacidad,
religión, idioma, cultura o tradición.
18. Nos felicitamos de
que la Cumbre de Johannesburgo haya centrado la atención en la
universalidad de la dignidad humana y estamos resueltos, no
sólo mediante la adopción de decisiones sobre objetivos y
calendarios sino también mediante asociaciones de
colaboración, a aumentar rápidamente el acceso a los servicios
básicos, como el suministro de agua potable, el saneamiento,
una vivienda adecuada, la energía, la atención de la salud, la
seguridad alimentaria y la protección de la biodiversidad. Al
mismo tiempo, colaboraremos para ayudarnos unos a otros a tener
acceso a recursos financieros, beneficiarnos de la apertura de
los mercados, promover la creación de capacidad, utilizar la
tecnología moderna para lograr el desarrollo y asegurarnos de
que se fomenten la transferencia de tecnología, el mejoramiento
de los recursos humanos, la educación y la capacitación a fin
de erradicar para siempre el subdesarrollo.
19. Reafirmamos nuestra
promesa de asignar especial importancia a la lucha contra
problemas mundiales que representan graves amenazas al
desarrollo sostenible de nuestra población y darle prioridad.
Entre ellos cabe mencionar el hambre crónica, la malnutrición,
la ocupación extranjera, los conflictos armados, los problemas
del tráfico ilícito de drogas, la delincuencia organizada, la
corrupción, los desastres naturales, el tráfico ilícito de
armas, la trata de personas, el terrorismo, la intolerancia y la
incitación al odio racial, étnico, religioso y de otra
índole, la xenofobia y las enfermedades endémicas,
transmisibles y crónicas, en particular el VIH/SIDA, el
paludismo y la tuberculosis.
20. Nos
comprometemos a asegurar que la potenciación y emancipación de
la mujer y la igualdad de género se integren en todas las
actividades que abarca el Programa 21, los objetivos
de desarrollo del Milenio y el Plan de
Aplicación de las Decisiones de la Cumbre.
21. Reconocemos la
realidad de que la sociedad mundial tiene los medios y los
recursos para responder a los retos de la erradicación de la
pobreza y el logro del desarrollo sostenible que enfrenta toda
la humanidad. Unidos redoblaremos nuestros esfuerzos para que
esos recursos disponibles sean aprovechados en beneficio de
todos.
22. A este respecto, a
fin de contribuir a la consecución de nuestras metas y
objetivos de desarrollo, instamos a los países desarrollados
que no lo hayan hecho a que tomen medidas concretas para
alcanzar los niveles internacionalmente convenidos de asistencia
oficial para el desarrollo.
23. Celebramos y
apoyamos la creación de agrupaciones y alianzas regionales más
fuertes, como la Nueva Alianza para el Desarrollo de África, a
fin de promover la cooperación regional, una mayor cooperación
internacional y el desarrollo sostenible.
24. Seguiremos prestando
especial atención a las necesidades de desarrollo de los
pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos
adelantados.
25. Reafirmamos el papel
vital de las poblaciones indígenas en el desarrollo.
26. Reconocemos que el
desarrollo sostenible exige una perspectiva a largo plazo y una
amplia participación en la formulación de políticas, la
adopción de decisiones y la ejecución de actividades a todos
los niveles. Como parte de nuestra colaboración en la esfera
social, seguiremos bregando por la formación de asociaciones
estables con todos los grandes grupos, respetando su
independencia, ya que cada uno de ellos tiene un importante
papel que desempeñar.
27. Convenimos en que en
la realización de sus actividades legítimas el sector privado,
incluidas tanto las grandes empresas como las pequeñas, tiene
el deber de contribuir a la evolución de comunidades y
sociedades equitativas y sostenibles.
28. También convenimos
en prestar asistencia a fin de aumentar las oportunidades de
empleo remunerado, teniendo en cuenta la Declaración de
principios de la Organización Internacional del Trabajo
relativa a los derechos fundamentales en el trabajo.
29. Convenimos en que es
necesario que las empresas del sector privado asuman plena
responsabilidad de sus actos en un entorno regulatorio
transparente y estable.
30. Nos comprometemos a
fortalecer y mejorar la gobernanza en todos los planos para
lograr la aplicación efectiva del Programa 21, los objetivos de
desarrollo del Milenio y el Plan de Aplicación de las
Decisiones de la Cumbre.
El multilateralismo es el futuro
31. Para lograr nuestros
objetivos de desarrollo sostenible, necesitamos instituciones
internacionales y multilaterales más eficaces, democráticas y
responsables de sus actos.
32. Reafirmamos nuestra
adhesión a los principios y propósitos de la Carta de las
Naciones Unidas y al derecho internacional así como al
fortalecimiento del multilateralismo. Apoyamos la función
rectora de las Naciones Unidas que, por ser la organización
más universal y representativa del mundo, es la más indicada
para promover el desarrollo sostenible.
33. Nos comprometemos
además a verificar regularmente los avances hacia nuestros
objetivos y metas de desarrollo sostenible.
Cómo lograrlo
34. Estamos de acuerdo
en que debe ser éste un proceso inclusivo en el que han de
intervenir todos los grandes grupos y gobiernos que han
participado en la histórica Cumbre de Johannesburgo.
35. Nos comprometemos a
aunar esfuerzos, resueltos a salvar nuestro planeta, promover el
desarrollo humano y lograr la prosperidad y la paz universales.
36. Nos comprometemos a
cumplir el Plan de Aplicación de las Decisiones de la Cumbre
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible y a acelerar la
consecución de los objetivos socioeconómicos y ambientales en
los plazos que allí se fijan.
37. Desde el continente
africano, cuna de la humanidad, nos comprometemos solemnemente,
ante los pueblos del mundo y las generaciones que heredarán la
tierra, a actuar para que se haga realidad el desarrollo
sostenible, que es nuestra aspiración común.
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