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Desertificación, cambio
climático y desarrollo sostenible
La
Convención de Lucha contra la Desertificación debe
considerarse dentro del contexto de los demás esfuerzos
para fomentar el desarrollo sostenible. En
el texto de la Convención se citan con frecuencia
términos como desarrollo sostenible, cambio climático,
diversidad biológica, recursos hídricos, fuentes de
energía, seguridad alimenticia, y factores
socioeconómicos. A pesar de que a menudo no se conocen
completamente las interacciones entre estas cuestiones y
la desertificación, son evidentemente importantes. Por lo
tanto, la Convención subraya la necesidad de coordinar
las actividades en el ámbito de la desertificación con
los esfuerzos de investigación y las estrategias de
adaptación derivadas de estos otros problemas.
Los
esfuerzos desplegados para luchar contra la
desertificación complementan las medidas destinadas a
proteger la diversidad biológica. Si
bien. muchas personas tienden a identificar la cuestión
de la biodiversidad con las selvas pluviales tropicales,
los ecosistemas de tierras secas también contienen una
abundante biota, incluidas especies vegetales y animales
únicas. Muchos de los cultivos . más importantes para la
humanidad, como la cebada y el sorgo, se originaron en las
tierras secas, y las variedades indígenas, a pesar de que
están desapareciendo rápidamente, siguen siendo un
recurso imprescindible para los mejoradores de plantas,
habida cuenta de su, resistencia a presiones tales como
enfermedades. De las especies de las tierras secas
también se extraen medicamentos, resinas, ceras, aceites
y otros-productos comerciales; por ejemplo, las tierras
secas suministran un tercio de los medicamentosa base de
plantas . fabricados en los Estados Unidos. Por último,
las tierras secas ofrecen hábitats indispensables para la
vida salvaje, incluidos los grandes mamíferos y los
pájaros migratorios, hábitats que son particularmente
vulnerables a la degradación de tierras.
La
degradación de tierras afecta la cantidad y calidad de
los abastecimientos de agua dulce. La
sequía y la desertificación están asociadas con la
disminución de los niveles hídricos de ríos, lagos, y
capas acuíferas por ejemplo, las prácticas de riego no
sostenibles pueden secar los ríos que desembocan en los
grandes lagos; así, los volúmenes del Mar de Aral y el
Lago de Chad se han reducido en forma espectacular. Los
problemas relacionados con el agua están generando
tensiones políticas en muchos lugares del mundo, en
particular cuando los ríos y lagos se hallan entre dos
países. La degradación de tierras es asimismo una fuente
mayor de* la contaminación de los océanos desde tierra
firme; ya que los sedimentos y aguas contaminados se
vierten en los ríos principales.
Las
variaciones naturales del clima pueden afectar
sensiblemente las características de la sequía. En
la actualidad, el vínculo que mejor se conoce entre la
variabilidad climática mundial y la sequía tiene que ver
con< los diagramas térmicos de la superficie marina;
por ejemplo, los fenómenos El Niño-Oscilación
Meridional (ENSO) están asociados con un calentamiento de
las aguas ecuatoriales del Océano Pacífico oriental.
Esos fenómenos fueron particularmente frecuentes y
fuertes en los años 80 y 90, acompañándose de extensas
sequías en el sur de África y otras regiones. Las
investigaciones sobre tales
características climatológicas están mejorando los
pronósticos estaciónales de lluvias. Los empeños para
fortalecer las predicciones son una parte importante de
los programas de acción nacionales para luchar contra la
desertificación, y ayudarán a que los agricultores y
ganaderos de las tierras secas se preparen mejor para
afrontar las sequías.
El
cambio climático puede acentuar los efectos de la
desertificación.
Según
la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático, "los países con zonas áridas y
semiáridas, o zonas expuestas a inundaciones, sequía y
desertificación... son particularmente vulnerables a los
efectos adversos del cambio climático". Los
científicos todavía no- pueden predecir en qué medida
el creciente nivel atmosférico de los gases de efecto
invernadero afectará el ritmo mundial de
desertificación. De lo que sí están seguros es que los
cambios en la temperatura, la evaporación y el régimen
de precipitaciones variarán de una región a otra, y como
resultado de ello, la desertificación puede agravarse en
algunas regiones críticas, y disminuir en otras.
La
desertificación puede Afectar temporalmente al cambio
climático. La
degradación de tierras tiende a disminuir la humedad de
la superficie. Dado que la energía solar encuentra una
menor cantidad de agua para evaporar, un mayor porcentaje
de esa energía calienta la tierra, y concomitantemente,
las capas inferiores de la atmósfera. Entretanto, la
erosión eólica en las tierras secas arroja polvo y otras
partículas a la atmósfera, elementos que al absorber los
rayos solares o reflejarlos nuevamente al espacio, pueden
contribuir a enfriar la superficie de la Tierra. No
obstante, la energía que absorben puede calentar las
capas inferiores de la atmósfera y de esa forma reducir
las diferencias térmicas entre las diferentes capas
atmosféricas, lo que puede provocar una reducción de las
lluvias y por ende, secar las tierras. Por último, la
-quema periódica de las praderas áridas y semiáridas, a
menudo asociada con la agricultura migratoria no
sostenible, también emite gases de efecto invernadero, al
igual que la utilización no sostenible de leña y
carbón, que es una causa principal de la degradación de
tierras. Por otra parte, la reforestación, que con
seguridad tendrá un efecto de enfriamiento, es a todas
luces una forma importante de luchar contra la
degradación de tierras.
La
desertificación agrava la pobreza y la inestabilidad
política. Contribuye
significativamente a crear situaciones de escasez de agua,
hambrunas, desplazamiento .interno de personas,
migraciones y descomposición social. Esta es una receta
para provocar la inestabilidad política, y tensiones
entre países vecinos e incluso para crear conflictos
armados. Es cada vez más evidente que con frecuencia hay
una gran correlación entre los conflictos sociales y de
otro tipo, y factores, ambientales como la
desertificación. |